Quintas La Estancia: el acueducto que existía pero no valía
Años de infraestructura construida, servicio funcionando y disponibilidades otorgadas — pero sin la servidumbre a favor de AyA. Hasta que la norma alcanzó al desarrollo.

Todo construido, nada formalizado
El desarrollo tenía desde años atrás su infraestructura hidráulica construida, servicio de agua potable operando y disponibilidades otorgadas. Pero la servidumbre a favor de AyA nunca se constituyó.
La aplicación actual de la normativa convirtió esa omisión en un muro: sin servidumbre inscrita, no hay nuevas disponibilidades ni continuidad del desarrollo. 2.241 metros de tubería funcionando que, para efectos legales, estaban en el aire.

Reconstruir el expediente de un sistema vivo
RAM ejecutó el diagnóstico técnico y regulatorio del sistema existente contra el reglamento de AyA, con levantamiento y análisis de toda la infraestructura, planos, documentación y tramitación APC-CFIA (código 1106663, tasación ₡45,0 millones).
El reto agregado: coordinar con múltiples propietarios para constituir la servidumbre — un trámite que es más negociación y método que topografía.

La regularización que devuelve el futuro
El proceso integral de regularización del acueducto y la servidumbre avanza ante AyA para restablecer el cumplimiento normativo.
El objetivo es concreto: que el desarrollo recupere la posibilidad de nuevas disponibilidades y siga creciendo sobre una base legal firme — el mismo tipo de caso que RAM ya resolvió en GranSol.
La informalidad de ayer no tiene que frenar el mañana
Un acueducto operando sin respaldo legal es una bomba de tiempo para cualquier desarrollo. Regularizarlo es posible — lo estamos haciendo aquí y ya lo logramos en GranSol.


