GranSol: la urbanización que nadie podía recibir
62 viviendas de interés social terminadas, calles recibidas por la Municipalidad… y un acueducto que AyA no había recibido. Esta es la historia de cómo se destrabó lo que parecía imposible.

Un proyecto terminado que no podía entregarse
La urbanización Gran Sol I existía: 62 viviendas de interés social, calles con cordón y caño, alumbrado, hasta el tanque construido. La Municipalidad de Esparza había recibido las calles. Pero las obras de agua potable, alcantarillado sanitario y drenaje pluvial nunca habían sido recibidas por AyA.
Sin esa recepción no había regularización definitiva del proyecto: la garantía seguía retenida ante la Municipalidad y 62 familias dependían de una infraestructura que, oficialmente, no existía para el operador que debía dársela por recibida y operarla.

Probar lo que ya está enterrado
Recibir una red nueva es sencillo: se inspecciona mientras se construye. Recibir una red que otro construyó y enterró años atrás es otra cosa: hay que demostrar, con evidencia técnica, que lo que no se ve cumple la norma de AyA — materiales, espesores, trazados, presiones.
Ese era el nudo que mantenía el expediente estancado. RAM asumió lo que nadie había querido asumir: destapar, verificar y documentar la red existente de 1.347 metros de PVC de 150 mm, hasta respaldar su calidad con el informe de espesores ICO-2036-2025.

Corregir, documentar y coordinar a todos
Con el diagnóstico en mano vino la ingeniería: corrección de los puntos que no cumplían, válvulas e hidrantes según norma, y la reconstrucción documental completa del proyecto — planos, memorias y tramitación APC-CFIA (código 1151013).
En paralelo, la gestión que estos casos exigen: coordinación permanente con AyA, con los desarrolladores y con la Junta Directiva, incluyendo la exoneración de alcantarillado sanitario ante la UEN Ambiental — el trámite que evitó una inversión innecesaria y viabilizó la recepción.

El día en que el agua demostró su presión
La recepción se gana con pruebas, no con palabras: prueba de hidrante ante los inspectores, verificación de presiones y recorridos de inspección con AyA sobre cada componente del sistema.
El resultado: infraestructura recibida a satisfacción por AyA, sin observaciones pendientes, y la garantía del proyecto en devolución ante la Municipalidad de Esparza. Lo que estuvo años estancado se resolvió con método: evidencia técnica, expediente impecable y gestión institucional.
Hicimos lo que nadie había podido hacer
Regularizar infraestructura ya construida es más difícil que construir de cero — y es exactamente el tipo de caso donde RAM marca la diferencia. Si su proyecto tiene obras que ningún operador quiere recibir, ya sabemos cómo se destraba.


